martes, agosto 30, 2011

El porqué de Diario del éxito

¡Bienvenidos a Diario del éxito!




Si te gusta este blog, sígueme en Facebook o Twitter.
Diario del Éxito se publicará a finales de 2011 en forma de libro con ediciones Obelisco.

lunes, agosto 29, 2011

Por qué correr una maratón




A primeros de año escribí un post acerca de por qué no correría una maratón. En cambio, el post de hoy es acerca de por qué el 20 de noviembre, si Dios quiere, correré mi primera media maratón.
Por un lado, correr largas distancias se parece mucho a:

o   Criar hijos
o   Escribir libros
o   ¡Intentar publicar esos libros!
o   Una relación de pareja
o   Los retos de la vida

Los motivos por los que me he inscrito oficialmente a la media maratón y por los que he comenzado ya a entrenar:

o   Porque quiero saber qué se siente al recorrer 13 millas ó 21 kilómetros junto a otras muchas corredoras
o   Porque la disciplina del entrenamiento me ayuda a tener disciplina en mi profesión de escritora freelance
o   Porque voy a escribir sobre ello y es la única manera de hacerlo con autoridad
o   Porque no es lo mismo superar un obstáculo o alcanzar una meta porque no tienes más remedio que porque te has propuesto hacerlo.

No tiene por qué ser una media maratón ni una maratón completa. ¿Qué objetivo estás dispuesta a marcarte porque quieres y no porque tienes que hacerlo?

Si te gusta este blog, sígueme en Facebook o Twitter.
Diario del Éxito se publicará a finales de 2011 en forma de libro con ediciones Obelisco.

jueves, agosto 25, 2011

De cumplir años y otros deportes


Foto hecha por mi hija. Agosto 2011

Abraham Lincoln dijo que a los 40 tienes la cara que te mereces. 

Hoy 25 de agosto cumplo 48 años y, por lo general, no me disgusta lo que veo cuando le sonrío al espejo, patas de gallo incluidas. Ojala me hubiera gustado tanto cuando tenía 15 años y me sentía fea y desgarbada. Ay, pero es que ¡los jóvenes no saben apreciar las ventajas de la juventud!

Eso sí, por si acaso estoy peor de la vista de lo que pienso, pido a mis amigos que si alguna vez me ven algún parecido con Marujita Díaz o la Duquesa de Alba (con perdón de ambas), me den un par de bofetadas para hacerme entrar en razón. Sólo Cher es capaz de llevar esos arreglitos con dignidad y pronto, quizá ni ella pueda.

No creo que la vida empiece a los 40 ni a los 50 pero también sé que no soy la misma que a los 18, los 28 ni los 38. A los 18 años temía cumplir 20 y a los 48 me da morbo pensar que pronto tendré 50 y hasta me apetece cumplirlos.

Después de correr. 25.08.2011
Claro que hay un “pero”: se me acaba el tiempo. Se nos acaba a todos. Sospecho que ese es el motivo por el que no veo la televisión. Es una ENORME pérdida de tiempo.  Hay tantas otras cosas que hacer; en mi caso escribir libros, criar hijos, participar en carreras y hay demasiados lugares a los que viajar y personas a las que amar. Mi abuelita española pronto cumplirá 95 años y necesito verla pronto.

Si alguna vez me siento vieja (por ejemplo junto a una veinteañera en una disco), me recuerdo que algún día miraré la foto tomada hoy después de correr y pensaré: “pero qué joven estaba”, así que mejor lo disfruto ahora.

A los 48 correré mi primera media maratón en noviembre … Quizá a los 50 corra una maratón completa. Entretanto, viviré intensamente cada día, de uno en uno. Espero que tú también lo hagas.  

Si te gusta este blog, sígueme en Facebook o Twitter.
Diario del Éxito se publicará a finales de 2011 en forma de libro con ediciones Obelisco.

martes, agosto 23, 2011

David Perry comparte el secreto de su éxito


David Perry es el presidente y fundador de David Perry & Associates, Inc., una empresa de servicios completos de comunicación a nivel internacional, con sede en San Francisco. DP&A se especializa en asuntos comunitarios y gubernamentales, diseño gráfico, producción en video y organización de eventos.

David Perry tuvo la amabilidad de sacar tiempo de su apretada agenda para compartir conmigo su visión de la productividad y el éxito en la siguiente entrevista:  

LCL.-  ¿Cuál es tu definición del éxito? ¿Crees que lo has alcanzado?

DP.- Recuerdo que, después de la muerte de mi madre, encontré un pedazo de papel en su despacho, escrito con su letra, que decía: “El éxito es un viaje, no un destino”. Ese ha sido mi lema durante los últimos 34 años. El éxito es trabajar en lo que te gusta y sentir que contribuyes de alguna manera al bien común, por poco que sea. Es algo que mides tú y que los demás no pueden calcular por ti.

LCL.- ¿Cómo ayudas a otros a conseguir el éxito por medio de los servicios de tu empresa?

DP.- Soy lo que el libro La frontera del éxito denomina un “conector”. Me gusta conectar a las personas; clientes con compradores; amigos con amigos. Mi trabajo consiste – como reza el lema de la compañía – “crear diálogo sin miedo”. No creo que nadie pueda realmente controlar nada – desde luego no en el ámbito de las relaciones públicas o las comunicaciones. No se pueden controlar las comunicaciones, pero sí puedes crear un entorno en el que tengan lugar conversaciones coherentes. Eso es lo que hago para nuestros clientes y colegas.

LCL.- ¿Cómo es un día cualquiera para ti?

DP.- Pues ahora mismo son las 6.30 de la madrugada: es la hora de leer las noticias y posts de redes sociales en mi iPhone, en la cama con un café a un lado y mi marido al otro.  
8 de la mañana: gimnasio (a menos que alguna crisis mañanera interfiera con mi disciplina)
9 de la mañana a 6 de la tarde: correspondencia con clientes / correo electrónico y luego empieza lo bueno. Creo firmemente en las listas de cosas que hacer y siempre que se me ocurre una idea, la anoto en mi calendario para que no se me olvide. Un día normal conlleva ofrecer sugerencias a mis clientes acerca de su estrategia en medios de comunicación; preparar una rueda de prensa o una presentación para un cliente y por supuesto escribir el texto original para cada proyecto. Y siempre, a lo largo del día hablo y chateo con la prensa y comparto información acerca de nuestros clientes. Cada uno de nuestros clientes recibe algún tipo de atención todos los días. Tengo reuniones presenciales, pero si puedo, las evito. La mayoría de las reuniones al uso son mortales y poco eficientes cuando se trata de hacer que un proyecto avance. Constantemente recibo información vía redes sociales y correo electrónico y prefiero las interacciones uno-a-uno y breves intercambios de información a las largas reuniones de negocios que son cosa del pasado. Por las tardes, aunque a menudo tengo que acudir a algún evento de un cliente o a una reunión de networking, estoy ya en casa, sin las lentillas, los pies en alto y el ordenador sobre las piernas, repasando mis listas de quehaceres para comprobar que todo se hizo a su debido tiempo. Los fines de semana – un día no hago nada y el otro lo dedico a pensar en mis proyectos y a crear contenido original.

LCL.- ¿Crees en el equilibro entre vida familiar y laboral?

DP.- Sí. Mi marido y mi familia son lo primero. Adoro mi trabajo, pero el principal motivo es que me proporciona una vida creativa, diversa y me ayuda a poder llevar una buena vida familiar. El equilibrio no es siempre trabajar y estar en casa por igual.  

LCL.-  ¿Qué les dirías a otros que quieren tener éxito en la vida pero que sienten que todavía no lo han conseguido?

DP.- Que respiren hondo y dejen de quejarse: no se consigue nada con una actitud negativa o temerosa. Y esto no es un consejo místico – es algo práctico. Sea lo que sea que te inspira negatividad, deja de pensar en ello y pregúntate: ¿qué hay de positivo en mi vida?  El hecho es que cualquiera que lea este artículo tiene más ventajas que el 98% de la población mundial. Usa esas ventajas para ayudar a otros y ten paciencia contigo mismo.

LCL.- ¿Qué te falta por hacer en la vida?

DP.- Dedicar un año completo solo a escribir. Me encantaría hacerlo. Mi escritora favorita es P.D. James, que no empezó su (increíble) carrera de escritora hasta después de trabajar durante 30 años para el servicio civil británico. ¡Espero tener la misma oportunidad!

Sigue a David Perry & Associates en Facebook y Twitter para más información.


Diario del Exito será pronto un libro, editado por ediciones Obelisco a finales del 2011. 

martes, agosto 16, 2011

13 motivos por los que correr


Empecé a correr cuando tenía 12 años. Todavía recuerdo la sensación de quemazón en el pecho, el dolor en las piernas y el cansancio atroz debido a que no sabía llevar el compás de la respiración. Aún así, al final de aquella carrera me sentí bien: los problemas de la pre-adolescencia parecían desvanecerse después de ser capaz de hacer algo difícil.

36 años más tarde sigo corriendo con regularidad. Hasta el momento correr me ha ayudado superar muchos retos que incluyen desamor, separación, divorcio, dificultades económicas, desempleo y muchos más.

13 motivos por los que corro en lugar de hacer otro deporte:

-       Es gratis
-       Se puede practicar en cualquier parte y a cualquier hora
-       No requiere de equipamiento especial, salvo unas buenas zapatillas
-       Es una manera estupenda de conocer lugares nuevos
-       Sirve de meditación
-       Es un excelente ejercicio cardiovascular
-       Se puede hacer sola o acompañada
-       Puedes correr empujando el cochecito del bebé
-       Correr ayuda a segregar endorfinas y a mejorar el ánimo
-       La disciplina de correr sirve para otras facetas de la vida
-       Sirve para mantener la línea
-       Es un buen tema de conversación
-       No provoca resaca

Si te gusta este blog, añádete a mi página de Facebook, o sígueme en Twitter.

Para saber más de mis libros, visita: www.lorrainecladish.com

Diario del éxito saldrá publicado en formato de libro a finales de 2011, por la editorial Obelisco.

martes, agosto 09, 2011

Patinar: una lección de vida


El domingo desembalé mis patines – que no había usado desde hacía al menos tres años – y decidí llevar a los niños a un parking cercano para poder desempolvar mi vieja afición.

Soy corredora, no patinadora, pero me gusta patinar porque es un reto. Hace años, me rompí la rabadilla tras una mala caída patinando, pero ni eso me detuvo. Eso sí, llevo protecciones siempre que voy sobre ruedas.

Según me deslizaba por el pavimento, me sentí algo anquilosada, pero enseguida recordé los truquitos que hacen que patinar (y marcarte objetivos y simplemente vivir), sea más fácil:

-       Aprende a caerte antes de empezar a patinar. Tener un plan B te ayuda a recuperarte de cualquier caída en la vida.
-       Inclínate hacia delante y apóyate en los patines, para evitar caerte. Inclínate hacia los problemas de la vida, en lugar de resistirte a ellos.
-       Mantén la vista sobre el punto al que quieres llegar. Eso me ayudó a girar y hacer trucos sobre ruedas que había olvidado que sabía hacer. En la vida, no pierdas de vista tus metas y a la larga las alcanzarás.
-       Relaja el cuerpo, mantén la calma, usa solo los músculos necesarios. En la vida, relaja el cuerpo, mantén la calma y usa solo los sentidos necesarios. En ambos casos, te ayudará a evitar la fatiga.
-       Disfruta del momento. En la vida, disfruta del momento.  

La foto me la hizo mi hija de 10 años, que acto seguido se calzó mis patines. Después de darle las sugerencias anteriores, salió patinando como si lo hubiera hecho siempre. Espero que siga así, tanto sobre los patines como en la vida.  

Si te gusta este blog, añádete a mi Página de Facebook.
Para saber más de mis libros: www.lorrainecladish.com
Lee mis Consejos de mamá en About.com en español.

miércoles, agosto 03, 2011

Las dificultades compartidas pesan menos



Por mucho que leas libros de superación personal, repitas afirmaciones positivas o te digas que tú construyes tu propia realidad, habrá momentos en que sientas que nada de esto sirve para mejorar tu situación.

Si no tienes trabajo ni dinero para pagar tus facturas, si tu matrimonio se desmoronó, tienes un problema de salud y tu mejor amiga no te habla, es difícil sonreír.

Algo que aprendí cuando se me juntaron algunas de las situaciones que describo, es que las penas contadas pesan menos. No sólo eso, sino que si cuentas tus dificultades te abres a la posibilidad de recibir ayuda. 

Después de todo, si los que te rodean no saben que estás en crisis, ¿cómo van a ofrecerse para ayudarte? 

No me refiero a quejarse por sistema, claro, que es una costumbre muy fea, como diría mi abuela, sino a sacudirte el síndrome de la súper mujer, que impide que te abras a los demás cuando más los necesitas. 

El orgullo no da de comer ni resuelve problemas. Además, no hay por qué avergonzarse de pasar un mal momento de la naturaleza que sea. Cuando yo me atreví a compartir mis dificultades con otras personas, recibí ayuda que no pedí, y sigo agradecida por ello, y si veo a una persona de recursos en una situación difícil, procuro tenderle una mano.




Si te gusta este blog, añádete a mi página de Facebook, o sígueme en Twitter.

Para saber más de mis libros, visita: 
www.lorrainecladish.com

Diario del éxito saldrá publicado en formato de libro a finales de 2011, por la editorial Obelisco.