martes, marzo 01, 2011

Paciencia y perseverancia: las claves del éxito.


Escalando en Miami, FL. 2010
A veces sentimos que por mucho que hagamos no avanzamos y eso desanima a cualquiera. En esos momentos hay que recordar que rara vez los frutos de nuestros esfuerzos son instantáneos. Cuando plantas una semilla y la riegas cada día, aunque tú no lo veas está echando raíz. Hasta que veas brotar el tallo tienes que confiar en el proceso natural, invisible para ti, que se está produciendo bajo tierra.

Lo mismo ocurre en la vida. Te pones a dieta y claro, no pierdes diez kilos de golpe. Pero mientras reduces el número de calorías que ingieres y aumentas el gasto energético de tu cuerpo con el ejercicio físico, tu metabolismo cambia y un buen día te das cuenta de que los pantalones ¡se te caen!
Envías currículos, haces entrevistas de trabajo y al cabo de unos meses recibes varias propuestas laborales.

Cuando creas que tus esfuerzos no sirven de nada, céntrate en el logro de realizar el esfuerzo. Eso en sí es un éxito. Los resultados no dependen de ti, pero cuanto más pongas de tu parte, mayores serán tus posibilidades de alcanzar las metas que te propongas.

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1 comentario:

Juan Luis G. dijo...

Creo que la sociedad en la que vivimos nos vende la necesidad del éxito inmediato, aunque tengamos que hipotecarnos hasta las cejas. No tenemos visión a largo plazo y eso se paga.

También tenemos que aprender a disfrutar del camino, tanto o más que de la llegada a la meta.

saludos