viernes, enero 07, 2011

¡Ya no seas codependiente!


Hace casi 17 años, una amiga me regaló el libro Ya no seas codependiente, de Melody Beattie. Sus libros ya tenían tiempo, pero dicen que cuando el alumno está preparado, y ni un minuto antes, es cuando llega el maestro. Devoré ese libro, además de Más allá de la codependencia y algunos otros, para superar la sensación de que si otras personas hicieran esto o aquello, yo me sentiría mejor, mi vida tendría sentido y sería feliz.

A lo largo de los años, varias veces he tenido que desempolvar estos libros y releerlos, porque la codependencia no es algo que desaparece para siempre. Puede resurgir bajo diferentes circunstancias. Así que de nuevo me encuentro leyendo a esta autora superventas y todos sus libros.

Los recomiendo a cualquiera que se identifique con al menos dos de las siguientes afirmaciones:

-       Crees que tu felicidad depende de cómo se comporten otras personas 
-       Piensas que puedes cambiar a otras personas, lugares o cosas ¡y te empeñas en hacerlo!
-       Tratas a diario con alguien que padece una adicción 
-       Alguien en tu vida tiene un trastorno mental o incluso físico
-       Te sientes mal y absorbes los problemas de los demás  
-       Eres extremadamente sensible y sufres por ello
-       Te sabe mal el sufrimiento ajeno y lo vives como propio  
-       Quieres gustar a todo el mundo
-       Procuras aplacar o agradar a todos
-       Sientes que eres responsable de la felicidad ajena
-       Procuras cuidar de los demás hasta el punto de descuidarte tú
-       Te involucras en atracciones fatales y permaneces en relaciones tóxicas
-       Tienes sentimientos de ira sin resolver
-       Te sientes culpable
-       Crees que siempre tienes razón y que son los demás los que se equivocan

La lista sería mucho más larga, pero creo que la mayoría podemos identificarnos con alguna de las frases anteriores.

Se trata de reconocer que no podemos poner nuestra felicidad en manos de nadie. Tampoco podemos vivir pensando que tenemos la llave de la felicidad de otra persona. No siempre somos culpables de lo que nos pasa en la vida, pero desde luego que somos responsables de arreglar el entuerto nosotros.

Y no podemos hacer felices a los demás. Así que cuidemos de nuestra propia felicidad, aprendamos el desapego y a vivir en el presente.

Melody Beattie continua escribiendo libros, también sobre el duelo, después de que su hijo se mató en un accidente de esquí.

Uno de mis buenos propósitos de este año: continuar responsabilizándome de mi propia felicidad y evitar pensar “pude haber hecho, debí haber hecho, lo que haría sí …”

Para saber más de mis libros: www.lorrainecladish.com

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2 comentarios:

Juan Luis G. dijo...

El caso es que nos educan desde pequeños a ser codependientes, a sentirnos culpables por nuestros sentimientos de independencia. Luego cuesta más desprenderse de todo lo adquirido.

Un abrazo.

Ana Leal Anguita dijo...

Muy interesante, no conocía esa autora, la leeré tan pronto como pueda. Un saludo