domingo, noviembre 21, 2010

Aprende a decir NO para poder alcanzar tus metas






En los Estados Unidos, si alguien te invita a un evento social y dices que no puedes ir, no insisten. “Es que me ha surgido algo” es una excusa perfectamente válida incluso si cancelas al ultimo minuto. Imagino que es políticamente incorrecto indagar.  

En España, incluso si arguyes que no has dormido las últimas dos noches para cumplir una fecha de entrega y que tienes que levantarte antes del amanecer para llevas a los nenes al cole y trabajar, tus amigos insisten en que te unas a ellos para tomar unas cañas y tapas. Si, llevada de un sentimiento de culpabilidad te animas a salir, y les dices que solo puedes quedarte una hora, te dirán que muy bien.
Pero cuando se te acabe el tiempo y te pongas de pie, te llamarán aguafiestas e incluso te esconderán las llaves del coche si hace falta y te dirán que ellos también tienen que madrugar (lo cual seguramente es cierto) y que nunca te ven, etc. etc. y que por qué no te tomas la penúltima. Así que te quedas charlando hasta la madrugada, y no duermes – otra vez – el cerebro hecho cisco, y pasas el día siguiente durmiendo en vez de trabajar, y te preguntas cuándo tendrás tiempo de escribir tu novela.

Habiendo vivido en España la mayor parte de mi vida, tuve que aprender a decir no – aunque con un sentimiento de culpa que me calaba los huesos – y en la presentación de uno de mis libros, di las gracias a mis amigos que estaban entre el público por venir y expliqué que el nuevo libro era el resultado de muchas de mis ausencias en cenas, salidas, fiestas y conversaciones telefónicas que no mantuve. Parecieron entenderlo, pero luego lo celebramos hasta altas horas de la madrugada y al día siguiente estaba para el arrastre, claro.  

Quiero a mis amigos y a mi familia, pero también he aprendido a ser un poco egoísta con mi tiempo. En este pasado año he conseguido hacer mi trabajo de traductora y escritora, entregar la propuesta para un libro, otro libro completo, y terminar el primer borrador de una novela además de seguir escribiendo mi blog dos veces por semana (lo publico en dos idiomas así que traduzco las entradas). Pero también he hecho de voluntaria en la escuela de mis hijas,  las he llevado de vacaciones y he disfrutado de mi tiempo libre con ellas y con mi pareja.

¿Cómo?

Aparte de no mirar televisión en absoluto, de lo cual hablo en entradas anteriores, digo “no” a muchas invitaciones. Me encantan las fiestas, me encanta bailar, me encanta ser social. Pero si acepto cada invitación para hacer voluntariado, ir a una fiesta o presentación y hablo por teléfono cada vez que suena, no tendré tiempo de escribir.

Así que escojo con cuidado mis “sies”.  

Por eso en febrero del 2011 saldrá a la venta mi libro número dieciséis.

Saco tiempo para alcanzar mis metas.

¿A qué puedes decir no más a menudo?

Para saber más de mis libros, visita www.lorrainecladish.com

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2 comentarios:

Juan Luis G. dijo...

Tienes mucha razón. Aprender a decir que no, sobre todo en España, puede ser muy difícil, pero deberíamos hacer el esfuerzo.

Carlos dijo...

Hay que saber decir No a tiempo. A veces nos llena de culpabilidad y sentimos no haber podido asistir a la fiesta que nos ofrecían, y tampoco buscamos tiempo en nuestros quehaceres.
Pero sí es cierto, que tenemos que elegir lo que más nos guste en ese instante, y a veces, aunque nos duela mucho, no salir con los amigos y dedicarlo a otros menesteres para nuestro futuro profesional.
Me alegro que hayas encarrilado tu nueva novela.
Un beso.