miércoles, octubre 06, 2010

Qué hacer cuando tienes el día "tonto"



Hay días en que se está descentrado. A mí me pasa, y de hecho me ha pasado hoy. A pesar de ser defensora del positivismo y de tirar del carro como sea, reconozco que a veces no se puede, o no se quiere, y que tampoco pasa nada.

Estoy tan acostumbrada a establecer prioridades, organizarme y poner en práctica lo que hay que hacer para conseguir mis metas, que cuando tengo un día “tonto” hasta me da un poco de vergüenza reconocerlo, aunque sólo sea a mí misma.

Cansada por el cambio de horario de un viaje, abrumada por responsabilidades maternales y laborales, hoy me bloqueé.

En un momento dado, me propuse hacer lo que recomiendo a otras personas cuando me dicen que tienen un mal día: aceptarlo.

A partir de ahí todo fue más fácil.

Recomiendo a cualquiera que tenga un día, o incluso una semana en que se sienta fuera de órbita que sea amable consigo mismo. Si tu actitud habitual es la de ser luchador lo seguirás siendo.

No hay que flagelarse, sino recordar las virtudes propias, lo bueno de la vida y aceptar que no siempre se puede estar al 100%, y que eso no es un fracaso. Al igual que ocurre con la marea, nuestro ánimo y nuestra energía sube y baja.

Por otro lado, si no tuviéramos momentos de apatía, no sabríamos reconocer aquellos en que estamos centrados, motivados y llenos de energía.

2 comentarios:

Luis Picas dijo...

Ya lo has hecho!!, no hay nada como reconocerlo, ponerlo en una capsula, y decir ahi estas!,

para luego al dia siguiente decirle ahi te quedas! y con la energia recuperada seguir viviendo la VIDA! buscando la felicidad en nuestro entorno.

Isabel Sales dijo...

Muy bien explicado, Lorraine! Lo suscribo. Yo también tengo esos momentos tontos a veces ;-)