jueves, octubre 28, 2010

Cómo aumentar tu nivel de energía emocional



¿Quién no quiere tener más energía?

Por eso consumimos cafeína, bebidas energéticas e incluso drogas.

Sin embargo, no necesitamos más energía física, sino más energía emocional.

La energía emocional puede superar el agotamiento físico y mantenerte despierto, interesado y en marcha …

La fatiga emocional puede impedir que vivas una vida plena y aún así muchos de nosotros la hemos padecido o la padecemos en cierta medida. 

El primer paso para superar la fatiga emocional es reconocerla. La preocupación, la ira, la envidia, los asuntos sin resolver, el desorden mental y físico y las relaciones tóxicas son solo algunos de los culpables.

La solución a la fatiga emocional no es eliminar los problemas – siempre existirán – sino plantarles cara y resolverlos.

Un matrimonio infeliz, un despido, una lista interminable de cosas que hacer o una enfermedad pueden desencadenar la fatiga emocional. También las irritaciones diarias si permitimos que se acumulen sin darles una salida adecuada. 

Tener un gesto de bondad, practicar un deporte, hacer arte, disfrutar de la compañía de amigos con buena vibra y jugar con tus hijos puede aumentar tu energía emocional.

Si te sientes cansado, irritable, aturdido, sin ganas, y aburrido de la vida

-    Consulta con el medico para que pueda descartar cualquier enfermedad física o una depresión clínica y luego:

-       Duerme lo suficiente
-       Haz ejercicio con regularidad y come una dieta equilibrada
-       Cuida tu aspecto. ¡Saber que te ves bien te hace sentir bien!
-       Aprende algo nuevo. Apúntate a una clase o lee un libro sobre un tema que te interese
-       Haz una cita contigo mismo y disfruta de la soledad
-       Haz algo artístico: dibuja, cocina, saca fotos, escribe, baila, haz ganchillo o lo que te apetezca
-       Reduce tus interacciones con personas tóxicas (que te quitan energía) y aumenta tus interacciones con personas positivas (que te dan buen rollo)
-       Aprende a decir no (a cosas que realmente no quieres hacer)
-       Establece prioridades
-       Reza o medita (no tienes que ser religioso para esto)
-       Elimina lo innecesario de tu casa, tu armario e incluso tu mente. Tira o regala lo que ya no te sirva
-       Escribe una lista de lo que tienes que hacer o lleva una agenda, para no estar siempre preguntándote qué se te olvidó hacer  
-       No te tomes a ti mismo ni a la vida tan en serio. Después de todo, al final vamos todos al hoyo. Pero … ¡no te agobies preocupándote por eso también!


2 comentarios:

Carlos dijo...

Muy buenos consejos para afrontar esta vida que nos ha tocado vivir.
Insuflas vida al escribir esto posts.
Besos.

Lorraine C. Ladish dijo...

Carlos, sólo por ese comentario tuyo, merece la pena seguir ¨blogueando¨. ¡Gracias!