lunes, septiembre 13, 2010

Bootcamp - entrenamiento físico y de vida.



Empecé a correr con mi padre, por diversión, a los 12 años. Me dolían tanto las piernas que apenas podía caminar, pero eso no me detuvo. También practicaba yoga, ciclismo y natación. A los 47 años sigo haciendo lo mismo (¡pero no todo al mismo tiempo!). Me gustan los deportes en los que sólo dependo de mí para ir hacia delante y creo que ésta mentalidad es lo que me ha dado una carrera de por vida como traductora, intérprete y escritora free-lance. 
Aprendí de niña a ser mi propia animadora.
Reciéntemente una de mis mejores amigas me sugirió que probara un nuevo tipo de ejercicio, que en Estados Unidos está muy de moda: ¡Bootcamp! Es un entrenamiento tipo militar (Sin ser tan estricto, claro. Al fin y al cabo ¡pagas por ello!). Al principio desestimé la idea de tener que adherirme a un horario o levantarme temprano para hacer ejercicio con otras personas. 
Sin embargo, presumo de tener una mentalidad abierta, así que lo probé
La entrenadora personal y fundadora de West Coast Bootcamp, Stacey Sargood me preguntó si suelo hacer ejercicio.
- Soy corredora.- dije orgullosa.  
- ¡Vamos, pues! - respondió y en cinco segundos iba a un kilómetro por delante de mí. Los demás participantes me sobrepasaron en cuanto se ataron las zapatillas y yo llegué la última. Esa carrera (a un ritmo mucho más rápido de lo que acostumbro a correr), seguido de subir y bajar escaleras, flexiones, circuitos y muchas sugerencias y correcciones de Stacey era exactamente lo que ha hacía falta para salir de mi impasse deportivo. Admito que durante mi primera sesión sentí que iba a vomitar  - hay quien llega a hacerlo - pero la molestia mereció la explosión de energía que me sobrevino después. También disfruté de la camaradería y la sensación de estar rodeada de mujeres y hombres que también quieren alcanzar ciertas metas. 
Las sugerencias, correcciones y ánimos de Stacey, y su preocupación cuando tropecé y me caí durante una carrera, era combustible que necesitaba para traspasar mis límites y sentirme capaz, no sólo en el campo de entrenamiento, sino en mi campo de trabajo - la escritura - y en la vida. 
Un entrenador deportivo te ayudará a sobrepasar tus propios límites. Un buen entrenador deportivo no te dejará que te desplomes y te ayudará a medir tu sesión de ejercicio. Verás y sentirás los resultados muy deprisa.  
Bootcamp tiene mucho en común con perseguir tus sueños. A veces duele, a veces te caes, a veces crees que no  puedes seguir, pero tu entrenador te dice que sí puedes. Te empuja a que dures cinco segundos más, a correr un poco más deprisa, a estirarte más allá de tus límites. 
Y cuando lo consigues, afecta el resto de tu vida. 
Desde que comencé el entrenamiento en Bootcamp, el libro que había comenzado a escribir ha despegado. Soy capaz de rendir bien durmiendo menos horas y me siento renovada y entusiasta en muchos aspectos. Incluso mis hijas asisten a  Bootcamp para niños.
¡Pruébalo! Lo mismo, ¡te gusta!
En la foto Stacey Sargood, entrenadora personal y fundadora de West Coast Bootcamp.  Lee su historia en su página web.

1 comentario:

Juan Luis G. dijo...

Hola.

Los deportes que yo practico son ciclismo y ajedrez (sí, yo considero a este último como un auténtico deporte) y creo que son dos disciplinas muy duras y que se complementan: el esfuerzo físico y el mental. De ambas se pueden sacar muchas enseñanzas y ejercitar músculos que nos impulsen en nuestra vida diaria. Lo que no he tenido nunca es entrenador, soy bastante autodidacta, aunque pienso que el tener uno viene muy bien para progresar más rápido y trabajar la motivación.

Un abrazo.