domingo, agosto 29, 2010

Cómo ingeniártelas para mantenerte en forma


Si eres mujer, seguro que encuentras mil impedimentos diarios para mantenerte en forma y comer sano. Si eres madre, ¡aún más!

Es importante, sin embargo, incorporar el ejercicio a tu vida, porque además de procurarte un aspecto estupendo, también mejorará tu estado de ánimo y tu autoestima.

Piensa que cada vez que te marcas metas difíciles para ponerte en forma y fracasas en el intento, te sientes peor que antes de empezar. Por ello, creo en establecer metas razonables y convertir el ejercicio en algo orgánico, cambiante, pero siempre presente en tu vida, en lugar de algo que se hace sólo después de navidad y antes del verano.

Para tener éxito en este campo, lo mejor es pensar menos y hacer más, por poco que sea y convertirlo en hábito, al igual que lo es cepillarse los dientes.

Cuando era muy joven tuve un trastorno alimentario que convirtió el comer o el no comer y el hacer ejercicio en una obsesión. Afortunadamente con los años he conseguido convertirlo en un placer y además ingeniármelas para mantenerme en forma durante las exigencias de la vida, trabajo, embarazos, post-partos, la maternidad y mucho más.

Lo que me ayuda:

- Marcarme metas razonables. Practico alguna forma de ejercicio tres veces por semana, cuando me es posible. El quid de la cuestión es convertirlo en una forma de vida. Tres veces por semana toda la vida está muy bien. Mucho mejor que ir al gimnasio todos los días durante dos meses y no volver en dos años.

- Adaptarme a las circunstancias. Siempre he sido corredora, pero cuando me quedé embarazada de mi hija mayor pasé a la natación. Cuando la niña nació, la paseaba por toda la ciudad durante sus siestas. Y cuando tuve a la segunda, montaba en bicicleta con las niñas sentaditas (o dormidas) en un trailer.

- Entiendo que el principal equipamiento para estar en forma es el deseo de hacerlo. Caminar, nadar, correr, Pilates, el yoga y otros deportes no precisan de equipamiento. Lo importante es hacerlo.

- Cuando vivía en una ciudad, caminaba a todas partes, ya fuera sola o bien empujando el cochecito de mi hija o mis hijas. Ahora que vivo cerca del mar, conduzco hasta la playa y camino ahí. ¡Es gratis!

- Ahora que mis hijas tienen 9 y 6 años, también considero ejercicio jugar con ellas al squash, nadar o incluso jugar al Wii-Fit que es muy divertido para las tres cuando hace mal tiempo.

Si tienes alguna otra sugerencia, ¡no dejes de compartirla!

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martes, agosto 24, 2010

¡Feliz cumpleaños a mí y feliz vida a ti!

Cuando era una niña, calculaba la edad que tendría en el año 2000. 37 sonaba tan mayor que sentía un pellizco en el estómago.

Hoy 25 de agosto cumplo 47 años y no me siento nada mayor. Me siento – más rica y más plena y, de alguna manera, más ligera que nunca antes. Tengo el corazón más joven ahora que a los 20 años. Qué tiempos más oscuros aquellos …

Recuerdo amigas mayores que yo diciéndome lo horrible que es acercarse a los 50, y lo temía. Ahora que casi estoy ahí, me pregunto por qué estaban tan amargadas.

Yo tuve mi crisis de edad a los 25 años y sentí que cumplía un cuarto de siglo. Ahora que tengo casi medio siglo, me importa un bledo. Sé que la vida se acorta, pero hoy, ahora, en este minuto, estoy viva.

Ya no me comparo con Taylor Swift, por ejemplo, sino con Vanessa Redgrave. Cuando vi la película “Letters to Juliet”, la admiré en todo su esplendor.

Algunas mujeres maduras tienen un aura no solo de belleza, sino de grandeza, solemnidad y ligereza al mismo tiempo. Pienso en Katherine Hepburn, Audrey Hepburn y hoy en día Diane Keaton, Catherine Deneuve y otras como ellas. Se hacen más impresionantes, más elegantes, más impactantes con la edad … Yo aspiro a eso. Conservaré mi melena aún cuando la tenga gris. Seguiré evolucionando como persona.

En vez de enfurecerme porque me hago mayor, agradezco estar viva. Un buen amigo que compartía mi día de cumpleaños hubiera cumplido cuarenta y tantos hoy, pero está muerto. Un miembro de la familia que tenía mi edad murió de cáncer hace unos años. Así que … ¿qué puedo hacer más que celebrar la vida?

47 es una edad tan buena como cualquier otra. Algún día espero poder escribir "Hoy cumplo 87 años", con la misma energía de ahora. Mis hijas, en la foto conmigo, entonces tendrán la edad que tengo hoy.

Una edad para seguir amando, riendo, escribiendo, aprendiendo, bailando, corriendo … Y viviendo.

Feliz cumpleaños a mí y ¡feliz vida a TI!

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lunes, agosto 23, 2010

7 sugerencias para crear un espacio propio

Todos necesitamos una habitación propia, como decía V. Woolf. Claro que no tiene que ser un espacio físico. Puede ser un espacio mental, físico o espiritual. Puede ser un apartamento o una mansión.

Puede ser un armario, un santuario, el cuarto de baño o un soplo de aire fresco mientras contemplas el mar.

Para tener éxito en la vida, para encontrar el equilibrio, para poder seguir tu llamado, para poder reflexionar … necesitas un espacio propio. Sólo experimentando la soledad podemos también experimentar las relaciones en toda su plenitud y con todos sus matices. Y por relaciones me refiero a las profesionales, íntimas, de padres e hijos, de amor, familiares, de paso y más …

7 sugerencias para crear ese espacio:

- Márcate quince minutos o media hora cada día para estar a solas con tus pensamientos y emociones.

- Haz una cita contigo mismo. Nadie más debe acompañarte. Ve a una librería, a una tienda de antigüedades, a un museo, al cine, lo que te apetezca.

- Apaga el teléfono y el ordenador, silencia el timbre y lee o medita durante media hora.

- Ve a dar un largo paseo o a correr, sol@.

- Diles a tus hijos, a tu pareja y a tu familia que necesitas unos minutos de tiempo a solas.

- Haz una manualidad – carpintería, collares, costura, ganchillo, dibujo … Te libera la mente.

- Escribe un diario.

La soledad sirve para recuperarse, para aprender, para reflexionar y para muchas cosas más. Además, nutre el alma.

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martes, agosto 17, 2010

Cómo mantenerte a flote emocionalmente en momentos duros

A una buena amiga la ha dejado su marido después de casi 20 años juntos y está sola con sus hijos y con una depresión. Otro amigo ha perdido el empleo y su relación de pareja en la misma semana. A otra persona le han diagnosticado cáncer de piel …

¿Cómo sobrevivir los momentos duros?

Yo también he atravesado ese tipo de situaciones y compartiré lo que me ayudó a superar lo que parecían interminables noches oscuras del alma:

- Aceptar la situación y pasa el luto que necesites, sin importar lo difícil de tu situación. No son solo palabras. Yo lo hice, y me ayudó llorar y sentir dolor y desesperación antes de poder abrirme a aprender de ello y seguir adelante.

- Hacer una lista de agradecimiento cada día. Si no tienes dinero ni empleo y estás enfermo, posiblemente tu lista incluya cosas tan aparentemente insignificantes como que alguien te sonrió o que fuiste capaz de levantarte de la cama. A veces, eso es más que suficiente.

- Buscar el equilibrio entre tu tiempo de soledad y tiempo de apoyo. Yo me convierto en ermitaña cuando necesito recuperarme de un golpe de la vida, pero descubrí que también es necesario pedir ayuda. Algunas veces, sólo necesitaba desahogarme.

- Hacer sesiones de brainstorming, tú solo y con otras personas, para encontrar maneras de salir del problema. Ten la mente abierta. Ahora no es el momento de ser tozudo.

- Cuídarse. Aunque no tengas dinero para pagar un masaje profesional, caminar en la playa o el parque es gratis. Dedica tiempo a leer, meditar, rezar o lo que te reconforte.

Puede parecer manido y obvio, pero recuérdate que todo es pasajero. Siempre lo es. Un día mirarás atrás, como yo lo hago y te preguntarás cómo pudiste sobrevivir aquello. Y te sentirás más fuerte que nunca.

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viernes, agosto 13, 2010

¿Se puede tener éxito y ser autosuficiente y feliz al mismo tiempo?



Nadie lo tiene todo claro siempre. Es lo que tiene la vida, que podemos aprender unos de otros, si así lo queremos, cada día. Resulta útil que te recuerden cuáles son los valores importantes y hace unos días un amigo lo hizo.

No tengo mucho que añadir a sus palabras, así que le pedí permiso para reproducirlas tal cual.

Aquí están, extraídas de un correo electrónico más largo:

Ser autosuficiente y tener éxito puede ser muy solitario. El éxito toma tiempo y ran parte de tu ser. El éxito no significa felicidad personal. El éxito significa que has alcanzado tus metas. Eso es todo. La felicidad, entre otras cosas, significa que puedes compartir tu éxito con esa persona especial, no sólo con tus hijos o tus padres. Encuentra la manera de ser auto-suficiente con la persona con la que compartes tu cama. ¿Cuántas personas duermen solas? Seguramente demasiadas. Se supervalora el éxito y se minusvalora la felicidad”.

“Algunos perfiles de éxito son el resultado de pagar un alto precio. La mayoría de las veces, el éxito se obtiene como resultado de una necesidad o una crisis. De modo que han tenido éxito en ese sentido, pero nadie más sabe si quien alcanza ese éxito externo es feliz o no. Ahora pueden pagar el alquiler o la hipoteca y mucho más, pero también es posible que se sientan igual de solos que antes de alcanzar el éxito. Pero, eso tú ya lo sabes”.

“Ser autosuficiente es un valor importante. Pero, sé feliz y autosuficiente al mismo tiempo. Busca el término medio”.
¡Gracias por compartir esto conmigo, amigo!


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lunes, agosto 09, 2010

El día que tuve que vender mis joyas de oro ...


A los 15 años vendí todas mis joyas de oro y me compré un par de botas con el dinero. Las llevé puestas hasta que se me gastaron y las tuve que tirar. Más adelante me arrepentí de haber vendido las joyitas de mi bautizo, de mi comunión y los regalos de mis abuelos. Pensé que si algún día tenía hijos me hubiera gustado darles todo aquello. Me prometí nunca más vender mis joyas de oro a menos que me encontrara en muy malas circunstancias.

Pasó el tiempo y 30 años más tarde me encontré en tremendas circunstancias – mamá sola con dos nenas de corta edad y sin apenas ingresos, ya que mi profesión de escritora y traductora frenó en seco cuando entramos en una recesión. A los 45 años volví a vender mis joyas de oro, pero en esta ocasión para pagar el alquiler, las facturas y poder llenar el carro de la compra.

Se me fue un pedacito de corazón con cada joya que mi abuela me había regalado, con cada regalo de mi hermana, con el anillo enorme que llevaba puesto mi abuelo el día que murió, las medallas de mis hijas, mi anillo de boda y muchas más cosas. Cada pieza significaba algo para mí – contenía una memoria, un pedazo de mi pasado que esperaba poder darles a mis hijas algún día.

Me sentí sangrar por dentro cuando salí de la tienda con el cheque y sin las joyas. La única pieza que me quedé – y que todavía tengo pero no uso – es un anillo fino de oro con un rubí rodeado de diamantes rosas, que perteneció a mi bisabuela española. Un pequeño tesoro de familia.

Mi abuela, que hoy tiene 93 años, siempre nos dijo que quería regalar sus joyas en vida a sus nietos y no después de muerta. Así fue que pude contarle lo que tuve que hacer con sus preciosos anillos de diamantes y todo lo demás. Mi abuela me dijo que no me preocupara, que las memorias no están sujetas a los objetos. Es más, me dijo que ella misma había tenido que vender la mayoría del oro que le quedaba.

Ya no llevo joyas de oro. Después de haber perdido todo lo material, aprendí que realmente lo tenía todo: salud, unas hijas estupendas, amigos y familiares de los que quedan pocos, fuerza, capacidad de recuperación y determinación. También fe en que las cosas mejorarían … No fue fácil, todavía no siempre lo es y posiblemente nunca lo sea … De esto hace un año y las cosas han mejorado.



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domingo, agosto 01, 2010

10 sugerencias para trabajar mejor desde casa


Ya seas free-lancer o tengas la oficina en tu hogar, trabajar desde casa tiene sus peculiaridades. A lo largo de los años he aprendido a adaptarme a trabajar en las circunstancias más diversas, incluyendo una fiesta en mi casa durante la que tuve que ponerme tapones para los oídos ¡y estar al teclado para poder cumplir el plazo de entrega de una traducción!

Es muy probable que tus amigos y familiares no comprendan que solo porque no vas a una oficina como “todo el mundo” no siempre estás disponible para charlar. Si tienes una habitación que puedes dedicar a oficina y cerrar la puerta, genial – yo la tuve y es lo mejor – pero si no, bienvenid@ al grupo de los que tenemos la suficiente determinación como para tumbarnos en la cama, rodead@s de almohadas, mientras hacemos nuestro trabajo lo mejor posible.

1.- Anota en tu agenda los días y las horas que vas a trabajar

Si eres freelancer y tu carga de trabajo y tus plazos de entrega varían, tendrás que hacerlo dependiendo del proyecto del momento.

2.- Arréglate aunque nadie más te vea

Mientras que es estupendo poder trabajar en pijama, encuentro que tengo más energía cuando estoy arreglada y que soy más asertiva por teléfono.

3.- ¡Sal de casa!

Hay quien prefiere trabajar siempre en el mismo sitio porque les ayuda a concentrarse. Sin embargo, a veces prefiero irme a la biblioteca, a una cafetería o a una librería porque ¡ahí no me puedo poner a limpiar o a dormir la siesta!

4.- Silencia tu teléfono o mejor aún, ¡apágalo!

Mirar tu correo electrónico y contestar el teléfono puede ser una gran distracción y luego tardas en volverte a concentrar cada vez que respondes a una llamada.

5.- Planifica tus descansos

Cuando me propongo tomar un descanso cada hora o dos, me resulta más fácil trabajar.

6.- Date vacaciones

Tener mayor libertad es de lo que se trata ser free-lancer o empresari@, pero resulta difícil separarte por completo de tu profesión cuando trabajas por cuenta propia. Es muy saludable darse vacaciones y apagar el ordenador y disfrutar de amigos y familia para recargar pilas.

7.- No te pases

Cuando era más joven, me asustaba decir que no a proyectos, así que los aceptaba todos e incluso los terminaba antes de tiempo. Ahora sé que no pasa nada por decirle a un cliente que no estaré disponible hasta dentro de quince días. Por lo general, pueden esperar y yo me siento más tranquila.

8.- Comparte tu profesión con tus hijos

Es posible que tus hijos no comprendan que tu trabajo es igual de importante que el del padre (o la madre) que tiene un empleo fijo. Explícales cómo te ganas la vida y si son muy pequeños y tienes que trabajar cuando están contigo, diles cuánto tiempo necesitas que te dejen tranquil@. Cuando mis hijas eran más pequeñas les decía: “Mamá necesita estar en el ordenador (o al teléfono) el tiempo que dura un episodio de (su dibujo animado favorito)”. Ahora lo entienden mejor.

9.- Trabaja cuando tengas más energía

Si tienes la suerte de poder escoger, trabaja en el momento del día cuando tengas más energía. No siempre puedo aprovechar esto, porque tengo dos nenas, pero rindo el doble por la tarde que por la mañana.

10.- Relaciónate con otros free-lancers o personas que trabajan desde casa

Y si tienes alguna sugerencia más que añadir por favor, ¡compártela!

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