Sunday, December 30, 2007
Madres solteras por elección
Con todo cariño, a la que considero como mi hermana menor desde hace más de veinte años.
Thursday, December 27, 2007
Nochevieja en Florida
Bueno, ya se acerca la Nochevieja. Desde que vivo en Florida, a las seis de la tarde de aquí, enciendo el ordenador y a través de la televisión por internet, tomamos las 12 uvas (yo tomo 13 porque me gusta pensar que me da buena suerte) y llamamos a amigos y familiares que están en el viejo mundo. El primer año aquí tuvimos la visita de unos buenos amigos que llegaron de España esa misma noche, el segundo año fuimos a una fiesta en un restaurante español donde alguien dió 12 cacerolazos y repetimos las uvas a las 12 americanas (hora de la costa este) y al poco tiempo volvimos a casa, viendo cómo el personal vomitaba por las aceras de la calle principal de la mini-ciudad donde vivimos. El año pasado fuimos a una fiesta "a la americana" en la que apenas conocíamos a nadie, que comenzó como a las 7 de la tarde, y cuyo punto álgido fue cuando, poco antes de la medianoche alguien pasó gorritos y matasuegras, y gritaron "Happy New Year!". Justo después hubo que dar abrazos a conocidos y desconocidos, lo cual duró una horita. Lo peor fue tener que abrazar a personas a las que evitaste durante toda la fiesta porque no te parecía que fuérais a tener química ... y hacer el paripé. No sé, todo un poco frío y artificial. Sobre la una de la mañana, a casita. Este año nos quedaremos en casa, y vendrán algunos amigos con los que esperamos celebrar la salida del 2007 y la entrada del 2008 con más calor y alegría que los años anteriores. Al menos aquí no tengo la sensación de que si no voy a una fiesta, "me estoy perdiendo algo", porque no hay nada que perderse .... Es curioso que en España, la juerga comience después de la medianoche y termine con un chocolate caliente o una vomitona a las 7 de la mañana, y que en cambio aquí todo acabe con el nuevo año.En fin, yo me adaptaré y haré mi propia fiestecita interior. ¡Chin chin!
Wednesday, December 19, 2007
En Florida no hay caca de perro en los parques ...
El otro día a los niños de la clase de mi hija de 6 años y medio no les dejaron salir al "patio" (aquí son más como jardines o parques infantiles, muy bonitos y bien arreglados) del cole porque había una pequeña caca de un gato callejero en la arena. Se lo conté a mi amiga Lourdes Alcañiz, que por cierto tiene un blog muy chulo en el abc.com, y se partía de risa. Ella ahora vive en Sevilla, donde vivía yo, y yo vivo en Florida, ¡donde solía vivir ella! "Se me había olvidado lo extremistas que son en USA", me dijo. "Pues si ven los americanos los parques de Sevilla, ¡se llevan a los niños en ambulancia!". Me reí muchísimo. No digo que sea bueno que haya caca de perro en los parques infantiles en España, como tampoco es bueno que haya colillas y condones usados, cosa que recuerdo como algo habitual. Cuando mi hija mayor era un bebé yo tenía que estar siempre muy pendiente de ella no fuera que se metiera en la boca alguna porquería de las que tira la gente al suelo como deporte nacional.En cambio en EE.UU. es una "felonía", o sea un delito que te mueres, el tirar cosas al suelo, y por supuesto permitir que tu perro se haga caca en el suelo y no lo recojas. Cuando cuento a los americanos que en España hay caca de perro por las calles y que se considera hasta buena suerte pisarlas, no se lo pueden creer. Cuando mi hija vino contándome por qué no había podido salir al recreo, le conté que en España eso no hubiera pasado. Y con los ojos muy abiertos y muerta de risa me preguntó: "¿De verdad, mamá? ¿En España los niños juegan en parques donde hay caca en el suelo?" Ay, ¡pobrecita mía!
En fin, iré añadiendo más anécdotas de este tipo, porque tengo muchas, muchas y algunas son muy curiosas.
Tuesday, December 04, 2007
Esto es América

En Sevilla era la guiri, y aquí soy la española, incluso ¡la sevillana! para algunos.
Para que os hagáis una idea de cómo ha sido mi adaptación a Estados Unidos, he escrito una lista de curiosidades con las que me he encontrado. Soy americana por parte de madre, pero desde los veinte años no había vuelto más que de vacaciones, he descubierto toda una serie de curiosidades que os detallo a continuación:
- Aquí no hay sanidad pública. Sólo para los que son pobres como las ratas ... literalmente. Pero entonces no tienes casa. No sé que es peor. Por ponerle cinco puntos en la boca a mi hija, me cobraron $700 dólares, y otros $300 por quitárselos (y eso que tenía un seguro). Ahora tenemos uno de los seguros médicos más baratos, y aún así pagamos $600 al mes, por cuatro personas. Y eso es sin ir al médico. Cuando visitamos al especialista, los primeros $500 (por persona asegurada) salen de nuestro bolsillo y a partir de ahí, el seguro paga el 80% del recibo. Muchas familias pagan una media de $1000 al mes (sin incluir las visitas médicas). Una vecina mía fue a urgencias por una bronquitis, sin seguro, ¡y le cobraron $3000 por la visita! Quien no tiene seguro se arriesga a arruinarse si se pone enfermo. A otra amiga, por una noche de hospital y unas pruebas médicas, le quisieron cobrar $35.000 (sin seguro médico) pero su marido negoció y por pronto pago algunos de los servicios se los dejaron al 50%. Como en un mercadillo, vamos. Yo me rompí la nariz, entré a urgencias sangrando ... me tuvieron (con mis hijas pequeñas) esperando 3 horas en la sala de urgencias y me dijeron que no me podían atender porque no tenían unidad de traumatología. ¿Y por qué no me lo dijeron cuando entré? ¿Y por qué me cobraron por decirme eso? Increíble pero cierto. Unos amigos perdieron a su hijo de 12 años (murió de cáncer) y de paso perdieron la casa y se declararon en bancarrota porque no podían afrontar las facturas médicas. Tristísimo. Aún no he visto "Sicko" de Michael Moore pero me temo que va de todo esto.
- Es imposible ir caminando, y mucho menos cruzar la calle a pie, donde yo vivo. No hay pasos de peatones, ¡y las calles son de seis carriles para los coches! NADIE camina salvo que sea para hacer deporte (naturalmente somos cuatro locos). Incluso la policía a veces para a quien va caminando ¡porque es sospechoso que no vaya en coche! Se me han quitado los callos, claro.
- Para no contaminarse de otras personas, venden unas pastillas para tomártelas antes de subirte a un avión o entrar en unos grandes almacenes, ¡para evitar pillar los microbios de los demás! He escuchado decir a mamás en los parques que sus hijos con alérgicos ¡AL AIRE! y que por eso no salen mucho de casa.
- Es TAN caro ir al dentista, que venden kits para arreglarte los dientes ¡tú mismo en casa! Me pareció increíble al principio, pero me ha venido bien, porque se me saltó una muela comiendo caramelos (¡quién me mandaría hacer eso, pero tienen un aspecto demasiado tentador en los supermercados ..:!), y me he hecho un apaño de momento.
- En la guardería me dijeron que si mi hija de tres años y medio se hace pipí encima durante la siesta, no la pueden ayudar a cambiarse de ropa, porque es ilegal. A la profe la pueden expedientar, ¡y yo misma la podría denunciar! He tenido que firmar un papel dando permiso a la profesora para ponerle crema solar a mi hija durante los días de más radiación. De lo contrario, no tienen permitido tocar la piel a los niños.
- Podría hacer casi todos mis recados sin salir del coche, desde ir a la tintorería, comer, ir a la farmacia, hacer la compra, y no tener que mover los pies para nada. Eso sí, he de reconocer que con dos hijas pequeñas, a veces me viene muy bien poder hacer esto.
- Los octogenarios aquí no tienen más remedio que conducir, claro, y en Florida son los que más accidentes provocan. Eso sí, van desde su casa al coche en su silla de ruedas motorizada, la meten en el coche, y a "pasear" en auto.
- Hay carteles publicitarios, anuncios de televisión y de todo incitándote a poner denuncias a todo el mundo, desde por mirarte mal, hasta por un accidente de coche. La mayoría son por errores médicos.... por eso aquí ni el pediatra quiere tocar a tu hijo durante la revisión médica.
- Han matado a tiros al repartidor de un periódico aquí cerca .... Naturalmente en las tiendas "normales" venden armas y munición ... Yo misma podría comprar una pistola y balas. Está cerca de los artículos para la pesca ... ¡?
- Aquí no hay yonquis ni gorrillas como en Sevilla, ni cristales rotos ni colillas en los parques, pero a menudo hay quien me avisa de que no pierda de vista a mis hijas ni un SEGUNDO porque me las roban. Imaginaos el estrés.
- En cambio, al vivir en una zona relativamente tranquila, puedo dejar abierto el coche, incluso con bolsas llenas de compra en el interior, bien visibles, y no pasa nada. Dejo mi bicicleta fuera y nadie me la roba. Hace poco estuve varios días fuera de casa, y al volver, en la puerta me esperaba un enorme paquete con un envío de una tienda, y nadie me lo quitó. ¡En España no me hubiera durado ni diez minutos! Recuerdo que hasta me robaron la bombona de butano de la puerta de mi casa en una ocasión.
- He descubierto que toda la comida empaquetada, aunque sea la misma que se vende en España, como los cereales .... tiene el doble de azúcar y sodio, y la mitad de fibra, por ejemplo, porque a los americanos les gusta así (y por eso hay cada vez más diabéticos). He encontrado jamón serrano y queso manchego a precio del oro, pero no puedo evitar comprarlo. Los quesitos de la Vaca que Ríe son de importación y están entre los alimentos de gourmet. Carísimos, por cierto.
- Aquí los antibióticos y benzodiazepinas y otros medicamentos .. sólo se pueden comprar con receta y a un precio de cientos de dólares por un envase .... pero en cambio los puedes adquirir sin receta y más barato a través de internet a farmacias canadienses y te lo envían por correo. Bush está intentando hacer que esto sea ilegal.
- Todo el mundo va en ropa deportiva, ¡pero pocos practican deporte! De hecho más del 50% de la población americana es obesa. Desde que vivo aquí, he bajado un par de tallas de ropa, ¡pero no porque haya adelgazado! En España llevo la mediana o la grande, y aquí, la pequeña o super pequeña (¡que a veces me queda grande!), porque el tallaje se hace en función de la mayoría, de dimensiones enormes.
- Eso de tomar tapitas y cervecitas aquí no existe. Sólo se puede beber alcohol en un "bar" (nocturno) y aquí cuando la gente sale de copas, va a cogérsela. Si quieres llevarte tu lata de birra a la piscina, has de taparla con la consabida bolsa de papel marrón que se ve en las películas, y te miran como si fueras alcohólica. De hecho está prohibido beber alcohol en la playa, en los parques, etc. a menos que (en algunos estados) pidas permiso al comisario. Pero a cambio ¡no hay botellona!
- Mientras en Sevilla las cofradías se preparaban para los pasos de la Semana Santa, aquí las tiendas estuvieron llenas de huevos de chocolate y conejitos, que son el emblema de estas fiestas.
- El otro día entré en una tienda "española", ilusionadísima, y me recibieron con una actitud gélida que no entendí. ¿Por qué se han americanizado en vez de conservar su sangre caliente?
- Cuando digo que soy española, muchas personas se creen que soy sudamericana. En cambio, un librero que quería pedir mis libros, me preguntó si mis obras escritas en castellano las podría entender un cubano, por ejemplo, porque no tenía claro qué idioma se habla en España.
- También hay cosas positivas, claro: en el supermercado no sólo te meten la compra en bolsas, sino que te la llevan hasta el coche, sin tener que pagar propina. Es comodísimo.
- El servicio al cliente aquí siempre es bueno, porque existe el despido libre (e inmediato), y como te quejes de que te han tratado mal en una tienda, el gerente puede poner al vendedor de patitas en la calle ipso facto. Hace poco me quejé de un empleado que no quiso atenderme (me dijo que era una pérdida de tiempo ya que estaba claro que yo no iba a comprar el teléfono movil de $200 que pretendía venderme), y la empresa me pidió disculpas y me envió un cheque regalo en compensación.
- En comparación con las cosas caras: (alquiler de una mini mansión-barata- $1500 guardería: $500 al mes por media jornada, seguro médico: entre $500 y $1300 para una familia de cuatro), también hay todo lo contrario. Planchas buenísimas por $10, una super aspiradora por $40, un secador de pelo con veinte mil funciones, $15. Y así con todo: televisores, ordenadores, etc. La ropa funcional también es muy barata. Eso sí, cuando las cosas se estropean, se tiran a la basura. Nadie arregla nada.
- En las librerías te puedes sentar en el suelo a leer libros enteros, nadie te lo impide. Incluso en la zona de los niños puedes dejarles leer y jugar con cuentos o muñecos, y es lo normal. Aquí se lee mucho, y las bibliotecas también son fuente inagotable de diversión y entretenimiento para adultos y niños.
- Los bancos abren de 8 de la mañana a 6 de la tarde todos los días menos el domingo. No sabeis lo cómodo que es.
- Se pueden pagar casi todas las facturas (luz, agua, teléfono …) por internet, y si un mes no te llega el dinero, puedes fraccionar los pagos en cómodos plazos.
- Siempre hay algún evento artístico o cultural al que acudir, incluso en una zona más bien rural como es la mía. Festivales de música, de arte, incluso literarios. Aquí los propios autores montan sus tenderetes y venden sus libros en cualquier mercadillo y aprovechando cualquier oportunidad. Yo misma ya lo he hecho con bastante éxito.
- Aquí a los escritores se nos respeta bastante. Esto me ha sorprendido gratamente, claro. En España, cuando decía que era escritora, era como si hubiera contado un chiste malo, en cambio aquí abren los ojos y emiten ooooohs y aaaaahhs muy agradables al oído y al ego del autor. Conseguí que se importaran mis libros editados en España, escribo para dos periódicos, y espero que pronto se publique aquí mi primera libro en inglés, en el que colaboro con una coautora.
El sistema de salud en EE.UU., el más surrealista.
Desde que falleció nuestro buen amigo hace unos días, tengo una picazón y un sarpullido que me resulta muy difícil ignorar. Llevo así muchos días. Si estuviera en España, ya habría ido al médico, vía la tan criticada Seguridad Social o por el seguro privado que pagaba cuando vivía allí (porque me lo podía permitir y me gustaba tener ambas opciones). En cambio ahora que vivo en Florida, opto por aguantarme hasta que el tema de salud es más que urgente. Y aún en esos casos, es para pensárselo. Ahora me decanto por el reiki, por alimentarme (y alimentar a los míos) bien (es decir, no consumiendo comida basura y gastando una fortuna en alimentos orgánicos que no tengan hormonas y agentes cancerígenos) y hacer ejercicio. 