jueves, agosto 02, 2007

¿Políticamente correcto?


Una de las cosas que peor llevo de vivir en EE.UU. es que se supone que hay que ser siempre "políticamente correcto". Dado mi peculiar sentido del humor, más de una vez tengo que explicar que me crié en España, donde ese concepto no existe. A veces lo que dije como broma (y que en España provocaría un ataque de risa) se toma como un insulto o desaire. Otras veces, simplemente (y perdón por el cliché) llamé al pan, pan y al vino, vino. Y me dijeron que el pan no era pan, sino harina de otro costal y que el vino es una droga.
Aquí ya no hay basureros, sino "técnicos especializados en material de deshecho", alguien con retraso mental es una persona con "desafíos psicológicos". Incluso ya no se dice mujer, sino siempre "señora" (!independientemente de que realmente lo sea o no!).
En cuanto al humor, olvídate de contar chistes en público o gastar bromas, porque te pueden denunciar por daños morales o emocionales. Bueno, en realidad aquí te pueden denunciar hasta por mirar a alguien. Afortunadamente, de cuando en cuando me topo con personas que no sólo no se escandalizan con mis ocurrencias, sino que se ríen con ellas. Pero ya no es la regla, como me pasaba en España, sino la excepción.
Creo en el respeto a los demás, pero en EE.UU. se está llevando todo a un extremo ridículo, que llega a cansar a quienes fuimos criados en una sociedad más natural.
Luego dicen que este es un país donde hay libertad de expresión.

2 comentarios:

delfin carbonell dijo...

Es cuestión de sapiencia e inteligencia: los idiotas, los imbéciles, no captan nada... y bastante tienen con entender algo de "furbo" y en cuanto les sueltas un retruécano se quedan con la boca abierta... y sólo entienden "jodé", la "hostia" y palabras así... Que les den.

delfin carbonell dijo...

Se me ha olvidado decir que a Dios se le olvidó repartir la inteligencia bien y se hizo el tacaño con algunos y les dio poca... pero por algo será, digo yo. Yo en San Francisco trabé amistad con una gaviota que era políticamente incorrecta, pero muy graciosa. Se llamaba Juan Sebastián y le tomé la foto que está en mi blog.