miércoles, enero 31, 2007

Retiro espiritual en San Francisco

Ya he cumplido uno de mis buenos propósitos para el nuevo año, que era pasar una semana sin tener que ocuparme de nadie más que de mí misma. Por egoísta que suene, creo que es necesario hacer esto de vez en cuando. En mi caso, hacía más de cuatro años que no viajaba sin mis hijas. Fui a San Francisco, donde viven mi hermana y mi cuñado, y también parte de mí, que se enamoró de esa ciudad hará unos diez años.

No creo que sea preciso ir a un monasterio para hacer un retiro espiritual. Fueron siete días perfectos en los que dormí muchísimas horas cada noche, en los que caminé mucho, pensé, y sencillamente contemplé ...

He vuelto con una nueva perspectiva y recomiendo a cualquier mujer y madre que se proponga irse sola de vacaciones de vez en cuando, sin marido ni hijos ni obligaciones. Volverá renovada y con nuevas ideas para mejorar su estilo de vida. También se encontrará agradables cambios inesperados en el hogar.