miércoles, noviembre 08, 2006

Los jóvenes de 90 años.

El sábado por la noche salimos a cenar toda la familia: mi marido, las dos niñas y yo. El sudoeste de Florida en esta época del año, parece el set de la película Cocoon, y el restaurante italiano al que fuimos no era una excepción. Mientras esperábamos que nos sirvieran, entró una pareja que, por su aspecto, no podía tener menos de noventa años cada uno. Seguramente habían ido en su coche, ya que aquí no hay otra manera de desplazarse a un centro comercial. Ella iba arreglada: el pelo recogido, pendientes largos, un foulard alrededor de las caderas. El se había peinado el poco pelo que le quedaba, y vestía pantalones kakhi y una camisa blanca. Se sentaron, mirándose a los ojos, y conversando. Les temblaban las manos mientras intentaban sacar los cubiertos del interior de la servilleta, y a los dos se les cayó el cuchillo y el tenedor al suelo. Entonces ocurrió algo que me impresionó: se rieron juntos, igual que si fueran chiquillos carcajeándose de una trastada. En vez de darme lástima, su reacción me hizo sentir una especie de amor universal. Sus rostros arrugados eran amables: no se veía ni una pizca de tristeza, ni de enfado, ni de resentimiento, y mucho menos, de resignación.
Ay, cómo me gustaría llegar a los 90 años con esa actitud.

1 comentario:

Nicolas dijo...

Algunas personas son sorprendentes. Y no es casual,querida lorraine que a ti te haya pasado esto. Quizas es un mensaje.
Ojala todos llegaramos asi de biena nuestros 90 años. Yo con 22 por ahi tengo un humor que madre mia!!!!
besos desde argentina
Nico