viernes, octubre 13, 2006

"This is what 43 looks like" o "esta es la imagen de los 43 años"


Gracias a Adriana Lozada y Viviana Alvarez, que me hicieron sentir cómoda durante una sesión de fotos de la que salí feliz de tener 43 años. Nunca antes tuve una sonrisa tan amplia, ni una mirada tan segura. Ni quizá tampoco, unos brazos tan torneados, por frívolo que suene. Cuando me miro al espejo veo una mujer mucho más interesante, más radiante y más feliz que la que me mostraba el espejo cuando yo tenía 20, 30 e incluso 40 años.
No siempre duermo lo suficiente, hago malabares para incluir el mínimo de ejercicio físico en mi agenda, y no es fácil en Estados Unidos sentarse con regularidad a comer platos saludables pero apetitosos.
Tuve a mi primera hija a punto de cumplir los 38 años, y a la segunda casi a los 41.
En un día cualquiera de la semana escribo, traduzco, limpio la casa, hago la compra, juego con mis hijas, las baño, les doy de cenar y les leo cuentos, charlo con mi marido, camino, leo, hablo por teléfono con familia y amigos, sin ayuda de tatas ni limpiadoras. No tengo un entrenador personal, ni voy al gimnasio. Y sin embargo en esta foto, creo que nada de eso se nota. ¿Será la edad? O bien el empeño de las fotógrafas en mostrar mi mejor perfil ... porque, naturalmente, no siempre me veo así de estupenda.
Todavía no he terminado mi libro sobre la década de los 40 en la mujer. Si quieres escribirme contándome tu experiencia o tus inquietudes acerca del paso del tiempo, no lo dudes. Creo que entre todas, podemos encontrar e interiorizar el lado extremadamente positivo del inicio de la madurez.

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