martes, octubre 31, 2006

Usted también puede ser voluntario en las escuelas públicas en Estados Unidos

Muchos inmigrantes no saben que pueden e incluso deben participar activamente en la escuela pública a la que acuden sus hijos. Los programas de voluntariado, o volunteer programs, de las escuelas públicas están abiertos a cualquiera que esté dispuesto a donar su tiempo, sus habilidades y su voluntad de ayudar a otras personas. Muchos padres y madres hispanos se abstienen de participar como voluntarios o tutores por miedo o por desconocimiento.
Según Nancy Crosby, Guidance Counselor de la escuela elementaria Lely, de Naples, “muchos padres hispanos parecen creer que van a ser reportados a inmigración y por eso no se involucran. En nuestra escuela en particular, reconocemos este temor, que es infundado, y queremos que sepan que ellos también son una parte importante de lo que hace que el Condado de Collier sea una comunidad en crecimiento.”
El primer paso que puede dar un padre o una madre que disponga de unas horas a la semana o incluso al mes, para introducirse en el mundo escolar de sus pequeños, es visitar al maestro o maestra de su hijo. “Los maestros de Lely están abiertos a todas las culturas, y comprenden que cada cultura aporta un valor añadido a los alumnos. Además organizamos reuniones para ayudar a los potenciales voluntarios a rellenar las aplicaciones, que básicamente contienen su información de contacto.” Crosby añadió que el único motivo de recopilar esta información es para asegurarse de que las personas que interactúan con los niños no tienen un historial criminal y por seguridad, pero que el estatus migratorio no se tiene en cuenta.
Los padres hispanos también han de saber que en la mayoría de escuelas del condado de Collier, la administración ha comprendido que es necesario emplear personas en las escuelas, que hablen portugués, español y creole, por ejemplo. Si usted necesita ayuda para comunicarse con el maestro de su hijo, para comprender la información que le envía la escuela, o para cualquier otra cosa, puede pedir que la escuela le proporcione un intérprete, y normalmente buscarán alguien del campus que sea bilingüe para que le ayude.
Las oportunidades de voluntariado acomodan los apretados calendarios y horarios de los padres de hoy, que suelen trabajar más horas de las que pasan los niños en la clase a diario, y también las aptitudes y disponibilidad de cada familia. Personalmente, participo cuando puedo ayudando a la maestra de kindergarten de la escuela de mi hija, ayudando a los niños que no saben inglés a deletrear en ambos idiomas. Mi esposo ayuda a hornear galletas en la clase de cocina y a enseñar a los niños a atarse los cordones de los zapatos. La maestra, Ms. Samek, me confesó que cualquier ayuda es bienvenida, ya que en las escuelas públicas del condado hay unos veinte niños por maestro, y cuando los alumnos tienen cinco o seis años, no viene mal el apoyo de otro adulto en el aula, simplemente para ayudar a organizar.
“Los padres que no puedan venir a la clase o que no sepan inglés, a menudo ayudan desde su casa, con proyectos que les asigna el maestro. Por ejemplo, recortar cosas para la clase, poner papeles en orden, o acompañar a la clase cuando hace excursiones,” dijo Nancy Crosby. “El voluntariado es algo muy importante. Los niños necesitan tener una sensación de seguridad para prosperar. El hecho de que haya voluntarios en el campus proporciona a los alumnos el apoyo académico que necesitan, y les hace saber que forman parte de un todo más grande, y ese todo es una comunidad.”
Muchos padres hispanos comprueban que cuando sus hijos van a la escuela, aprenden inglés muy deprisa, y llegan incluso a negarse a hablar español en casa, sobre todo si detectan que los padres comprenden el inglés. Ante esto, para no perder el idioma nativo, Crosby aconseja: “que los padres conversen en su idioma materno con sus hijos. Hablar con los niños aumenta su vocabulario, y además fortalece el lazo entre padres e hijos. Los niños pueden compartir en casa las lecciones que aprendieron en la escuela, en inglés. De esta forma, ambas partes se benefician.”
Hay un libro muy útil sobre todos estos temas, titulado: “Cómo ayudar a sus hijos a tener éxito en la escuela”, por Mariela Dabbah, de la editorial Sphynx. Lo recomiendo, porque aclara muchas dudas que comparten padres hispanos y angloparlantes por igual.
Para concluir, Crosby anima a los padres a que realicen cualquier tipo de trabajo voluntario en las escuelas públicas, a pesar de las diferencias culturales y de idioma. “Cualquier persona puede beneficiarse de la satisfacción personal de ayudar a un niño. No hay sentimiento más bonito que el de ayudar a los demás. ¡Una sonrisa forma parte de un lenguaje universal!”

viernes, octubre 13, 2006

"This is what 43 looks like" o "esta es la imagen de los 43 años"


Gracias a Adriana Lozada y Viviana Alvarez, que me hicieron sentir cómoda durante una sesión de fotos de la que salí feliz de tener 43 años. Nunca antes tuve una sonrisa tan amplia, ni una mirada tan segura. Ni quizá tampoco, unos brazos tan torneados, por frívolo que suene. Cuando me miro al espejo veo una mujer mucho más interesante, más radiante y más feliz que la que me mostraba el espejo cuando yo tenía 20, 30 e incluso 40 años.
No siempre duermo lo suficiente, hago malabares para incluir el mínimo de ejercicio físico en mi agenda, y no es fácil en Estados Unidos sentarse con regularidad a comer platos saludables pero apetitosos.
Tuve a mi primera hija a punto de cumplir los 38 años, y a la segunda casi a los 41.
En un día cualquiera de la semana escribo, traduzco, limpio la casa, hago la compra, juego con mis hijas, las baño, les doy de cenar y les leo cuentos, charlo con mi marido, camino, leo, hablo por teléfono con familia y amigos, sin ayuda de tatas ni limpiadoras. No tengo un entrenador personal, ni voy al gimnasio. Y sin embargo en esta foto, creo que nada de eso se nota. ¿Será la edad? O bien el empeño de las fotógrafas en mostrar mi mejor perfil ... porque, naturalmente, no siempre me veo así de estupenda.
Todavía no he terminado mi libro sobre la década de los 40 en la mujer. Si quieres escribirme contándome tu experiencia o tus inquietudes acerca del paso del tiempo, no lo dudes. Creo que entre todas, podemos encontrar e interiorizar el lado extremadamente positivo del inicio de la madurez.