martes, septiembre 26, 2006

¿Un caiman en su jardín?


Vivir en el sudoeste de la Florida implica convivir con caimanes, nos guste o no. La mayoría, cuando llegamos aquí, sabíamos de la existencia de estos reptiles en parques naturales y zonas pantanosas. Pero ¿esperaba usted encontrarse un caimán en su jardín o en el lago o canal que hay junto a su casa?
La realidad es que, como me contó por teléfono Lindsey Hord, el coordinador estatal del programa de caimanes molestos en Florida, de la Fish and Wildlife Conservation Commission, “aquí hay caimanes por todas partes”.
A mi marido le gusta pescar, y ya en dos ocasiones recientes, se le ha enganchado en el anzuelo un caimán bebé. En ambos casos, ocurrió a pocos pies de nuestra casa, en un lago de la zona residencial en la que vivimos.
Una vecina nos contó que en nuestro complejo residencial hay varios caimanes y que algunos han sido vistos cruzando la carretera tranquilamente. Yo misma los he observado tomando el sol y abriendo la boca, sobre el césped, o nadando en los lagos.
Una noche de tantas que salgo a caminar para estirar las piernas, un señor que paseaba sus perros me advirtió que debería llevar una linterna. Le pregunté por qué. “Por los caimanes, para verles los ojos”, me respondió. “No debería usted caminar de noche, porque eso es cuando salen a buscar alimentos, y podrían atacarla,” concluyó. Terminé mi caminata escuchando todo tipo de ruidos entre los arbustos y con el corazón al trote, y no precisamente por el ejercicio físico.
Cuando conté al Sr. Hord el comentario del caballero que estropeó mi paseo, me respondió riendo: “Seguramente corría usted un mayor riesgo por parte de aquel señor, que por los caimanes. Hay más riesgo de que usted se caiga caminando y se haga daño, de que la muerda un caimán, incluso por la noche.”
También me aseguró que no quería dar una impresión equivocada, ya que los caimanes no son inofensivos, y en ocasiones es cierto que agreden a personas, pero que los medios de comunicación en general son tan sensacionalistas cada vez que se produce un ataque, que crean un clima de terror y temor que no se corresponde con los riesgos reales, si uno practica la prudencia a diario.
“Me atrevo a decir que el año pasado murieron más personas ahogadas que por culpa de la mordedura de un caimán. En realidad, los que más peligro corren cuando hay caimanes cerca, son las mascotas. Por eso yo no vivo cerca del agua. Tengo dos perros, y los protejo.”
Hord recomienda que si a un pescador se le enreda el anzuelo en la boca u otra parte del cuerpo de un caimán, como le pasó a mi marido, lo mejor que puede hacer es cortar el sedal y olvidarse del anzuelo.
“Sólo un profesional debe tocar un caimán. Además, es ilegal molestarlos o darles de comer,” dijo Hord.
Ante esto, ¿qué podemos hacer para mantener nuestra seguridad en proximidad de caimanes?
“Lo primero, ¡no vivir cerca del agua!”, aseguró Hord. Y en segunda instancia, tomar nota del número de atención al público al que llamar en caso de caimanes molestos. El único inconveniente es que no hay servicio en español, ni en el contestador ni mediante el personal que atiende, aunque parece ser que eso va a cambiar en el futuro.
A pesar de que el animal no le haya amenazado, si mide al menos 4 pies de largo, y usted le puede facilitar el acceso al trampero que venga a apresarlo (es decir, que el caimán no esté en un lugar al que usted no tenga acceso), lo matarán y se lo llevarán. Según Hord, no los reubican porque sería muy costoso para el contribuyente de tasas. Dice que se matan unos seis o siete mil caimanes al año debido a llamadas del público, y que se reciben unas 17.000 llamadas al año en Florida.
En el caso de caimanes que midan menos de cuatro pies de largo, sólo los apresan y matan en el caso de que hayan atacado a alguien. De lo contrario, los dejan tranquilos.
El número de teléfono para avisar de un caimán molesto es: 1-866-FWC-GATOR (1-866-392-4286).

Algunas medidas de seguridad para evitar ataques de caimanes (recomendados por la Fish and Wildlife Conservation Commission):

- Supervise a los niños cuando jueguen cerca de agua dulce, como un lago o canal. Nunca los deje solos.
- Nunca nade en aguas dulces donde pueda haber caimanes. Sobre todo, nunca nade por la noche, que es cuando más activos están estos animales.
- Nunca interactúe con los caimanes. Es ilegal (y peligroso) darles de comer o molestarlos.
- No permita que sus mascotas se acerquen a aguas donde podría haber caimanes.

1 comentario:

Marynnunez dijo...

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