sábado, junio 24, 2006

Madrid-Miami

Acabo de volver de un viaje de cinco semanas a España. Pasé dos semanas y media en Sevilla, ciudad que amo, porque allí tengo grandes amigos y además allí nacieron mis dos hijas y se me declaró mi marido. La segunda mitad del viaje la pasé en Madrid, ciudad que se me hace algo más pesada por la logística de acarrear los aparejos de una niña de dos años que todavía se lanza sin pensar hacia el tráfico, de repente. Fui a visitar familia y amigos, además de presentar mi más reciente libro: Maldito Autor, una novela que terminé hace unos pocos años, y que una editorial sevillana me ofreció sacar al mercado. Aún después de casi catorce años metida en el mundo de la publicación, todavía me llevo desengaños y desilusiones, que comentaré más adelante en este blog que me ha dado por crear, para compartir con otros locos amantes de la escritura, y con otras madres que hacen malabares con su tiempo para poderse dedicar también a sus pasiones personales, lo bueno y lo malo de la vida de una escritora.
Ahora estoy de vuelta en casa, en Florida, a donde vine hace dos años por "culpa" del trabajo de mi marido. Porque, de momento, es su trabajo el que dicta donde vivimos. Yo todavía no he logrado ser la que dicte nuestro lugar de residencia basado en mis ingresos como escritora o periodista de oficio. Pero aún no descarto que algún día eso sea posible.
Ah, cómo echo de menos el bullicio de Sevilla, incluso el de Madrid. Miro por la ventana y veo naturaleza, escucho quietud, pero no veo ni a un sólo vecino caminar por nuestra inmaculada urbanización. Ahora me voy a subir al coche para irme un rato a la playa vacía (eso sí me gusta), y limpia, a poner en orden mis pensamientos y mis emociones. Mi marido, un padre ejemplar, se ha llevado a mis dos terremotos a visitar a su abuela durante el fin de semana, para que yo, mujer (no mujer de, sino mujer), madre y escritora, pueda hacer precisamente lo que estoy haciendo: tener un par de días sólo para mí. Cuando vuelva del paseo por la playa, me pondré a escribir mis artículos para el periódico: www.lapalmainteractivo.com, y pensaré qué voy a poner en el libro que preparo sobre cumplir los cuarenta.
En qué lío me he metido ....
Ahora mismo todavía estoy confusa acerca de este tema. Me gusto más a la edad que tengo ahora, pero quiero detener el tiempo. Y tengo que convencer a mis lectoras de que cumplir 40 es fantástico. ¿O no?
Lo pensaré mientras hundo los pies en la arena, antes de que llegue la tormenta de verano diaria a la playa.

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